|
El pescado es una de las piezas indispensables dentro de las dietas contra el colesterol, gracias a su notable aporte proteico. |
Recomendaciones para controlar los niveles de colesterol
El colesterol es uno de los factores de riesgo ante las enfermedades circulatorias y del corazón. Gozar de buena salud y vivir sin problemas cardiovasculares pasa, sin duda, por una dieta sana y recibir la atención de médicos especialistas. Según el doctor Luis Masana, hablar de un corazón sano implica también tener unas arterias sanas. Si deseamos evitar las siempre graves enfermedades cardiovasculares, no podemos olvidar el colesterol como fuente de problemas.
Luis Masana explica de esta forma el origen de las enfermedades cardiovasculares: “Las lesiones que producen el infarto o el accidente vascular cerebral son las lesiones arterioescleróticas... Otras lesiones arterioescleróticas no son más que masas de colesterol colocadas en la pared de la arteria. Es obvio pensar que un buen control de las cifras de colesterol van a impedir que este proceso se acelere. La filosofía actual del manejo del riesgo cardiovascular está lejos de centrarse en un solo factor de riesgo, como puede ser el colesterol. El colesterol ha de verse siempre en el conjunto de riesgo cardiovascular”.
De acuerdo con la opinión de este experto, “lo ideal es que el colesterol total no pase de 200 mg por decilitro; y de ellos, al menos cuarenta debe pertenecer a ese colesterol beneficioso. A menos que existan otros factores de riesgo, estas cifras incluso deben ser más bajas”.
El seguimiento de una dieta saludable y el cumplimiento de estas recomendaciones ayudará a mantener controlados los niveles de colesterol:
- Es recomendable utilizar aceite de oliva para cocinar, pero hay que olvidarse de las grasas animales en la cocina, como por ejemplo la mantequilla. Aún así, en crudo, podemos utilizar cualquier tipo de aceite.
- Es mejor no tomar más de tres veces por semana, carnes grasas (cerdo y cordero); no consumir más de dos huevos a la semana, y utilizar leche y derivados lácteos desnatados
- Es muy importante consumir pescado (blanco y azul), aves y legumbres, debido al fuerte aporte proteico que facilitan, en lugar de carne y embutidos. Incluso es muy sano comer pescado azul al menos una vez a la semana. El marisco puede tomarse pero con moderación.
- La pastelería y la bollería son una fuente inagotable de grasas debido a su elaboración, por lo que se recomienda eliminarlas de la dieta completamente. Y lo mismo sucede con comidas preparadas y aperitivos: canelones, croquetas, patatas de churrería…
- Ensaladas, verdura , fruta, legumbres y productos integrales traen consigo una aportación de fibra muy necesaria para nuestro organismo.
- Tomar con moderación, sal, especies, café, infusiones o bebidas alcohólicas , siempre que el médico no indique su total supresión en la dieta
|