Hay muchas posibilidades de hidratar nuestro cuerpo gracias a los líquidos. Sobre todo en verano, zumos y refrescos son la mejor opción.
Recomendaciones sobre ingesta de líquidos
La ingesta de líquidos es recomendable en todo momento del año, pero especialmente en época estival y ante fuertes subidas de temperaturas. La cantidad mínima de liquido que debe tomarse en un día ronda de los dos litros a los dos litros y medio.
En este sentido, no hablamos exclusivamente de agua. Existe una creencia equivocada de que hay determinados líquidos “buenos” y otros “malos”; esta falsa creencia puede llevarnos a evitar su inclusión en la dieta diaria y, con ello, sólo estamos consiguiendo el efecto contrario al deseado.
Una dieta adecuada respecto a los líquidos que se ingieran debe ser variada y moderada. En ella deben tener cabida tanto el agua como los zumos y los refrescos. Lo verdaderamente importante es saber distribuir la ingesta de líquidos según nuestras necesidades.
La cantidad mínima recomendada debe ser tomada como simple base por aquellos jóvenes que hagan deporte. Para éstos, zumos y refrescos son muy importantes ya que, además de hidratación, aportan vitaminas y minerales.
Cualquier momento del día es bueno para hidratar el cuerpo; hacerlo junto con la comida aporta una sensación de saciedad, algo útil si se está siguiendo una dieta. Además, el beber entre horas intensifica la hidratación corporal.