Firmado un convenio entre el Instituto de Salud Carlos III y el Consejo de Seguridad Nuclear
Sanidad pondrá en marcha un estudio epidemiológico para estudiar el efecto de las radiaciones ionizantes sobre la salud
Nuevas investigaciones para determinar el impacto en la salud de quien viven o trabajan cerca de las plantas nucleares.
(azprensa) El Instituto de Salud Carlos III y el Consejo de Seguridad Nuclear han suscrito un convenio para la realización de un estudio epidemiológico que investigue si existe algún efecto de la exposición a las radiaciones ionizantes sobre la mortalidad por cáncer de la población en las proximidades de las instalaciones nucleares y radiactivas del ciclo de combustible nuclear. La investigación abordará el periodo comprendido entre los años 1975 y 2003, y los resultados finales del estudio se presentarán en febrero de 2009.
Este trabajo complementará otros anteriores realizados por el Centro Nacional de Epidemiología del propio Instituto de Salud Carlos III a finales de la década pasada sobre las mismas áreas de influencia de estas instalaciones. En dichos estudios no se encontró relación entre la mortalidad por cáncer y la exposición a radiaciones ionizantes, pero se recomendó continuar las investigaciones.
Como principales novedades, la nueva investigación incluirá la actualización de los datos que reflejan el posible impacto en la salud de estas emisiones, medido a través del estudio de la mortalidad por cáncer, e incorporará información sobre las dosis de exposición de las personas a las radiaciones, tanto las procedentes de las instalaciones mencionadas como las de origen natural. Para ello, el Consejo de Seguridad Nuclear suministrará al Instituto de Salud Carlos III las estimaciones dosimétricas de la población en todo el período del estudio, que se extenderá desde 1975 hasta 2003.
La investigación incluirá los municipios que se encuentran en el radio de 30 km. alrededor de las plantas nucleares, e incluirá en su alcance otras zonas en las que no existe este tipo de instalaciones, pero en las que se producen diferentes niveles de exposición de la población a las radiaciones ionizantes de origen natural.
Las instalaciones nucleares y radiactivas del país están sometidas a estrictos controles de seguridad y limitaciones que garantizan que los niveles de emisiones radiactivas desde las mismas sean muy pequeños. Por ello, este tipo de estudios tienen carácter complementario y constituyen una garantía adicional para los ciudadanos, con el objetivo de contrastar por medios diferentes la eficacia de los mencionados sistemas de control y limitación.