Un estudio llevado a cabo por la Universidad de Liverpool, revela que el uso de termómetros de oídos para medir la temperatura en los niños no resulta del todo fiable. El trabajo de investigación, publicado en la revista The Lancet, determina la inexactitud de este método que funciona a través de infrarrojos y que es frecuentemente empleado por la rapidez y comodidad que supone.
Las conclusiones del trabajo fueron extraídas a partir de la comparación de 31 mediciones a través de termómetros de oído y otras realizadas por el recto. Se pudieron apreciar algunas diferencias individuales de consideración que llevaron a los expertos a afirmar que las mediciones a través del termómetro de oído podía provocar una estimación de la temperatura al alza o a la baja, por tanto las consecuencias médicas pueden ser importantes.
Este trabajo confirma las conclusiones de un estudio anterior, realizado por el Servicio de Pediatría del Hospital La Fe de Valencia, donde ya se estableció la poca exactitud de estos termómetros, especialmente ante otitis, presencia de cerumen, uso de técnica errónea y niños menores de dos años.
La recomendación por parte de los médicos es, sobre todo en aquellos casos en que sea necesario obtener con exactitud la fiebre del paciente, recurrir a otros métodos que aporten mayor precisión.