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-Todos podemos oir-, campaña organizada para promocionar las grandes posibilidades que aporta el implante coclear en niños con sordera hasta del 95 porciento. |
(azprensa) En España, según datos de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Patología Cérvico-Facial (SEORL-PCF), en torno a 150-300 niños y 250 adultos necesitan un implante coclear cada año para recuperar su capacidad auditiva. Sin embargo, la tasa de implantación en nuestro país sigue siendo baja, en torno al 70 por ciento.
Esto se ha tenido en cuenta en la segunda edición de la Campaña “Todos podemos oír”, organizada con el apoyo de la Sociedad Española de Otorrinolaringología (SEORL), y que se extenderá por toda España con el objetivo de que muchas de las más de 100.000 personas que padecen sordera profunda sepan que su enfermedad puede ser perfectamente tratable mediante esta técnica.
Dicha campaña hace hincapié en quién puede beneficiarse de esta técnica, es decir, básicamente personas con sordera severa a profunda en ambos oídos y que obtienen un escaso o nulo beneficio de los audífonos.
Según aseguran los expertos, las personas que llevan un IC pueden llevar una vida completamente normal y, de hecho, todas ellas tienen una clara mejora en su calidad de vida. Así, por ejemplo, pueden hablar con más claridad y comprender el lenguaje con más facilidad sin necesidad de leer los labios, pueden apreciar una amplia gama de sonidos ambientales y cotidianos: lluvia, pájaros cantando, alarmas, timbres, e incluso el 50 por ciento puede hablar por teléfono sin usar sistemas especiales. En el caso de los niños, éstos pueden desarrollar un habla y lenguaje apropiados a su edad y comunicarse mejor en casa y en la escuela.
Sin embargo, no todas las personas que reciben un IC tienen el mismo grado de beneficio, ya que intervienen factores como el estado del nervio acústico, el momento de pérdida auditiva, la edad de implantación, el nivel de lenguaje oral, así como la motivación y el compromiso del paciente durante el proceso de rehabilitación. Así, es imprescindible que un equipo multidisciplinar realice un exhaustivo estudio que garantice la correcta elección del candidato a un IC.
En España, y según datos de la Asociación de Implantados Cocleares de España (AICE), el 40 por ciento de los IC se realizan en adultos y el otro 60 por ciento en niños, tal y como refleja un estudio llevado a cabo por la Agencia Catalana de Evaluación y Tecnología e Investigación Médicas.
De hecho, según la SEORL, los mejores resultados se obtienen en niños nacidos con una pérdida de audición severa –sordera prelocutiva-, donde el IC tiene una efectividad del 95 por ciento. Este problema afecta a 1 de cada 1.000 recién nacidos en España, y es importante evaluar cuanto antes la posibilidad de un IC. Diversos estudios han comprobado que si la intervención se realiza antes de los 2 años el desarrollo del lenguaje es el mismo que el de un niño sin problemas de audición, sin necesidad de aprender el lenguaje de signos ni leer los labios.
Un gran paso en este sentido ha sido la implantación de los programas de detección precoz de la sordera en los recién nacidos en todas las comunidades autónomas, que permiten identificar a los niños con este problema.
En adultos que han perdido la audición después de haber adquirido el lenguaje debido a una lesión o enfermedad –sordera postlocutiva- la efectividad del IC ronda el 85 por ciento. Sin embargo, aquí también los beneficios son mayores cuanto antes se reciba el IC, porque así se conserva la memoria auditiva, tal y como afirman los expertos.
Actualmente, existen en España 38 centros implantadores, 34 públicos y 4 privados, en todas las comunidades autónomas excepto Cantabria, La Rioja y Ceuta y Melilla. Todos ellos disponen de un equipo quirúrgico de gran experiencia en este tipo de intervenciones además de profesionales médicos y logopedas para facilitar el proceso de rehabilitación.
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