El presupuesto en tecnologías de la información y la comunicación tan solo supone el 1,4% del gasto público en salud
Hay que aumentar la inversión en TIC para pasar de la “fase de la novedad” a la de la “madurez”
Doctor trabajando con un ordenador portatil en su consulta
(Redacción TSB. Web del TSB) La democratización de la información, gracias a la revolución tecnológica que ha supuesto Internet y las nuevas herramientas asociadas, ha sido uno de los grandes avances de los últimos tiempos y está afectando muy especialmente en el sector de la salud. Compartir conocimiento de forma enriquecedora, ilustrativa y comprensible es algo que conforma un espacio de comunicación abierto que permite intercambiar experiencias en uno de los entornos que más preocupan al ser humano: su salud. En un futuro próximo, los profesionales de la salud recomendarán, además del uso de las medidas terapéuticas más apropiadas a cada caso, los entornos informativos online más apropiados, fiables y reputados.
Sin embargo, el presupuesto en tecnologías de la información y la comunicación tan solo supone actualmente el 1,4% del gasto público en salud, aproximadamente 700 millones de euros anuales. “Aunque estamos inmersos en una auténtica revolución, hay muchos sectores de la población que no tienen suficiente información para apreciar el valor añadido que pueden aportarles las nuevas TICs en términos de confort, salud y bienestar”, afirma el doctor Fernando Mugarza, director de Comunicación del Grupo Zeltia. “Hoy en día es imposible poner puertas al campo y debemos aceptar el hecho de que internet constituye uno de los hitos más importantes de los últimos años, junto al descubrimiento del genoma humano y las nuevas técnicas de diagnóstico por imagen”. El gran reto que afrontan las TIC en el sector de la salud está en “saber acompasarse y estar a la altura de las circunstancias y los tiempos, viendo estos nuevos elementos como una herramienta que puede ayudar al profesional sanitario y al paciente”.