Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en Europa con más de dos millones de muertes sólo en la UE y con un coste de más de 190 mil millones de euros cada año.
Existen grandes diferencias entre y dentro de los estados miembros. Las tasas de mortalidad han disminuido en los últimos 30 años pero ahora se están estancando. El 80% de estas muertes prematuras se puede prevenir haciendo frente a los factores de riesgo, la dieta y el tabaco.