El sobrepeso es uno de los peores enemigos de la diabetes. Un estricto control de la dieta permite controlar con mayor eficacia esta enfermedad.
La diabetes es una alteración en el metabolismo de los hidratos de carbono, que ocurre por un defecto de la secreción o de la acción de la hormona insulina -que es segregada por el páncreas-, o de los recptores hormonales de los tejidos. Esta hormona ayuda a que la mayoría de las células del organismo puedan utilizar el azúcar como combustible y transformarlo en energía.
Los hidratos de carbono son sustancias básicas de la alimentación y se encuentran en frutas, cereales, vegetales y azúcares. Cuando llegan al intestino se convierten en azúcar y es en ese proceso cuando necesitan de la insulina.
Por eso, si hay falta o un defecto en la acción de esta hormona, el azúcar se acumula en la sangre y produce cambios devastadores en otros órganos a corto y largo plazo. Esto hace que la diabetes sea un alto factor de riesgo para enfermedades coronarias y accidentes cerebrovasculares.
Existen dos condiciones mayores para la aparición de diabetes: un componente hereditario y la obesidad. La ingestión excesiva de alimentos, en particular las dietas ricas en carbohidratos refinados y grasas saturadas en combinación con la falta de ejercicio puede ocasionar obesidad y desencadenar diabetes en personas susceptibles.
La diabetes puede dividirse en dos tipos, principalmente:
Diabetes tipo 1 (conocida antiguamente como diabetes insulina-dependiente, es decir, aquella en la que el paciente debe inyectarse insulina). Producida por un déficit absoluto en la secreción de insulina por el páncreas.
Diabetes tipo 2 o silenciosa: es la que padece el 90 por ciento de los diabéticos. Se caracteriza por aparecer después de los 40 años, con escasos o ningún síntoma. Aunque la aparición de la diabetes tipo 2 se incrementa después de esa edad, existen datos recientes provenientes de muchos países que indican que la obesidad y la diabetes tipo 2 están incrementándose en forma alarmante entre niños y adolescentes. Está causada por una combinación de resistencia a la acción de la insulina, y una inadecuada respuesta compensatoria del páncreas.
La diabetes tipo II puede prevenirse mediante un programa que incluya una dieta balanceada y actividad física que ayude a disminuir el peso corporal. Esto es particularmente importante entre los nuevos grupos vulnerables.
Principios para el control de la diabetes
Desde el Nacional Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases, se resume en siete principios la conducta a seguir para un correcto control de la diabetes. Si se siguen fielmente estos principios, la diabetes ya no será un impedimento para mantener una vida saludable y activa:
Averiguar qué tipo de diabetes se padece, siempre preguntando al médico quien es la persona más adecuada para determinarlo. Hay muchas personas que tienen diabetes y no lo saben; de hecho existen determinadas características que implican una mayor predisposición a padecerla:
- ser mayor de 45 años
- sufrir sobrepeso
- tener familiares cercanos que la tengan o la hayan tenido
- tener diabetes durante el embarzado
Procurarse y recibir atención médica regular. Un diabético debe visitar habitualmente a su médico, tanto para comentarle el desarrollo de los controles como para estar al corriente de posibles cambios en la medicación que favorezcan un mejor control de la enfermedad.
Aprender a controlar la diabetes. El papel activo del enfermo en el control de la enfermedad es fundamental; debe pedirse información correcta y al día sobre la enfermedad al médico. Ya sea sobre la dieta más adecuada o sobre los medicamentos, como ante cualquier duda que surja para mantener un ritmo de vida más saludable.
Saber cómo controlar el azúcar elevado en sangre. La dieta, la actividad física, la toma sistemática de los medicamentos indicados y efectuar controles habituales sobre el nivel de azúcar en sangre son los mejores aliados.
Medir regularmente el nivel de azúcar en la sangre. Su médico le indicará el tipo de examen, la frecuencia y cómo debe anotar los resultados obtenidos en el control del azúcar.
Informarse de cómo controlar y prevenir los problemas derivados de la diabetes.
Averiguar si te sufren problemas a largo plazo y comenzar el tratamiento
Fuentes:
Organización Panamericana de la Salud
Nacional Institute of diabetes and Digestive and Kidney Diseases