En cualquier hogar, en el coche e, incluso, en el lugar de trabajo resulta imprescindible poseer un botiquín. El botiquín es un dispensario con los materiales mínimos para poder efectuar cualquier cura básica y donde conservar correctamente los medicamentos.
Los requisitos mínimos que esta caja o maletín especial debe cumplir son:
- Debe contener material de cura con el que limpiar heridas, controlar hemorragias o quemaduras, etc. Para ello, necesitamos: gasas, compresas, vendas, esparadrapos, tiritas y algodón.
- Es necesario también poseer algunos antisépticos, sustancias que sirvan para prevenir infecciones en caso de lesión. Suero, jabón, agua oxigenada o alcohol son los ejemplos más clásicos; también se venden en farmacias sustancias como la yodopovidona y la clorhexidina que tienen una utilidad idéntica a los anteriores.
- Los medicamentos básicos en un botiquín atienden a enfermedades habituales, generalmente de carácter leve, como dolores de cabeza o quemaduras. Por ello es conveniente tener analgésicos como el ácido acetil salicílico, el ibuprofeno o el paracetamol; antihistamínicos o pomada para las quemaduras, crema para picaduras e inflamaciones.