Un estudio de científicos españoles y alemanes ha desbancado la idea de que el aprendizaje de dos lenguas podía causar confusión en los niños y cierto retraso. El trabajo se titula “Language: in two minds”, y en él ha participado Antonio Rodríguez-Fornells, un experto en neurociencia cognitiva vinculado a la Universidad de Barcelona.
Una de las conclusiones más importantes del estudio publicado en la revista Nature es que, cuanto antes empiece el aprendizaje bilingüe, mejores serán las habilidades lingüísticas de los niños. Gracias a este sistema, los niños adquieren una capacidad más sofisticada para filtrar, seleccionar y hacer un uso eficaz de cada lengua durante el proceso comunicativo.
Estudiantes españoles que viven en las universidades alemanas de Hannover y Magdeburg han sido el objeto de la investigación. La mitad de ellos eran bilingües desde la infancia, ya que hablaban castellano y catalán; el resto, hablaban sólo castellano. Era imprescindible que los sujetos bilingües conocieran el segundo idioma desde la infancia, dentro de un entorno social bilingüe.
El estudio, mediante pruebas electrofisiológicas y de neuroimagen ha podido analizar las respuestas de los estudiantes de manera no invasiva. Los estudiantes debían reaccionar únicamente ante las palabras que reconocían como propias de una lengua pero no ante aquellas que no conocían o tenían errores léxicos.
Gracias a las pruebas de neuroimagen, los investigadores comprobaron que los bilingües procesan el lenguaje mediante un mecanismo más eficiente que los monolingües. Durante los diversos ejercicios se activaba de forma particular el área inferior frontal del hemisferio izquierdo, cerca del área de Broca, especializada en el proceso del lenguaje.