Los participantes en el Congreso ‘Innovamos en nutrición, mejoramos en Salud’ celebrado recientemente en Bilbao advirtieron que la falta de yodo, hierro, vitamina D y vitamina B12 puede provocar lesiones irreversibles
Especialistas en nutrición avisan del retraso que se está dando en el diagnóstico de la carencia de algunas vitaminas
Frutas y verduras son principal fuente de vitaminas en la dieta. Los frutos secos tambien son una fuente inagotable de vitaminas y minerales
(azprensa) La tardanza en el diagnóstico de la carencia de algunas vitaminas puede provocar lesiones irreversibles. Así lo pusieron de manifiesto los nutricionistas que participaron recientemente en el Congreso ‘Innovamos en nutrición, mejoramos en Salud’ celebrado en Bilbao. En concreto, señalaron a las faltas de yodo, principalmente en el caso de las mujeres embarazadas, de hierro, de vitamina D, producida por la falta de contacto con el sol, y de vitamina B12 como las causas principales de este peligro.
Los expertos en nutrición abogaron igualmente durante las jornadas por cuidar la nutrición de los enfermos graves, y adecuarse a los nuevos estilos de vida, como la incorporación de la mujer al mundo laboral y su cambio en el rol socia. Además advirtieron sobre la importancia de vigilar la cesta de la compra. Además, los especialistas se centraron en la importancia delas relaciones entre colesterol, genética y alimentación y las enfermedades emergentes relacionadas con la alimentación.
Se incidió también en los diferentes enfoques que de la nutrición a lo largo de la historia, buscando un debate entre las visiones del pasado y del futuro con la presencia del codirector de los yacimientos de Atapuerca, Eudald Carbonell y el astronauta de la Agencia Espacial Europea (ESA), Pedro Duque.
Otros de los temas abordados fueron los cuidados que la propia enfermería presta a la salud nutricional de la población, la importancia de ofrecer una buena nutrición a los enfermos graves, la normativa europea respecto a la restauración hospitalaria y los nuevos estilos de vida, así como la incorporación de la mujer al mundo laboral que fuerzan y exigen una preparación rápida de las comidas, aseguraron los especialistas.