El número de anestesistas es cada vez más elevado en las Unidades de Obstetricia, sobre todo, motivado por la demanda de la eliminación y el alivio del dolor y por la solución de casos críticos
El 15 por ciento de las mujeres inmigrantes llegan al momento del nacimiento de su hijo sin haber ido al ginecólogo
Las mujeres inmigrantes con grandes factores de riesgo culturales.
(azprensa) El incremento de las anestesias epidurales y la necesidad de proporcionar una mayor seguridad en todo el proceso del nacimiento trae como consecuencia que el papel de los anestesiólogos se haya hecho prácticamente imprescindible. En la actualidad, alrededor del 85 por ciento de los partos que se producen en España cuentan con la intervención un anestesista.
José Ramón Rodríguez Fraile, presidente del Comité Científico de la III Reunión de Anestesia Obstétrica de la Sociedad Española de Anestesiología y Reanimación (SEDAR), celebrada en Madrid, asegura que en los últimos años se han producido muchos cambios que afectan a su trabajo como el incremento de embarazos no controlados. Según este especialista, aproximadamente el 15 por ciento de las mujeres inmigrantes llegan al momento del nacimiento de su hijo sin haber ido al ginecólogo, cifra que se incrementa hasta el 33 por ciento si proceden de la zona del Magreb o de Europa del Este.
Riesgos con los tatuajes
Otro de los asuntos que preocupan a los anestesiólogos en este momento, y, por ello ha sido incluido en esta Reunión, es el posible riesgo que pueden correr las mujeres con tatuajes en la espalda. Rodríguez Fraile recomienda que se evite tatuar entre la tercera y quinta vértebra ya que a veces si la tinta está muy profunda, “puede dificultar la punción a la hora de introducir la anestesia epidural”. En cualquier caso, el coordinador del congreso asegura que “suele haber solución técnica para introducir la anestesia en las mujeres con tatuajes en la espalda”.
La eliminación, en la medida de lo posible de riesgos, el alivio del dolor y la solución de casos críticos son también algunas de las razones por las que el número de anestesistas es cada vez más elevado en las unidades de obstetricia, tal como concluye el coordinador de la referida Reunión, Juan Navia, jefe del Servicio de Anestesia del Hospital Gregorio Marañón.