Estos productos pueden causar la muerte de los consumidores según indica la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes
La ONU advierte sobre peligro de medicamentos falsificados
Esos productos han tenido consecuencias graves para la salud y en ocasiones los resultados han sido fatales; por ejemplo, en África el uso de vacunas falsificadas provocó la muerte de 2.500 personas en 1995.
(azprensa) La Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) alertó sobre los peligros de los medicamentos falsificados que inundan el mercado no reglamentado.
En su informe anual, la JIFE que advirtió que en muchos países esos productos pueden causar la muerte de los consumidores.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) del 25 por ciento al 50 por ciento de los medicamentos que se consumen en los países en desarrollo son falsificados.
Los expertos de la JIFE exhortaron a los Estados a promulgar leyes para controlar que los estupefacientes y las sustancias psicotrópicas no se fabriquen ilegalmente ni se desvíen de la fabricación lícita. Esa legislación debe, además, garantizar que los medicamentos legítimos no se distribuyan por canales ilegales hacia el mercado no reglamentado.
Ese mercado no reglamentado suele abastecerse de medicamentos robados o adquiridos por otros medios ilícitos y de fármacos de fabricación ilegal, dice el informe.
Además, menciona en particular las ventas en Internet y la distribución por medio de servicios postales y de mensajería.
El estudio señala que los consumidores que adquieren fármacos legítimos en el mercado no reglamentado lo hacen porque no tienen suficiente acceso a los servicios de atención de la salud o porque los productos son menos costosos.
Por otra parte, las personas dependientes de esos medicamentos y las que abusan de ellos utilizan esa vía para obtenerlos sin receta médica.
Los medicamentos falsificados son fáciles de preparar y pueden asemejarse mucho a los productos genuinos en cuanto a su envase y etiquetas.
Esos productos han tenido consecuencias graves para la salud y en ocasiones los resultados han sido fatales; por ejemplo, en África el uso de vacunas falsificadas provocó la muerte de 2.500 personas en 1995.