Enfermedades mentales como la esquizofrenia aparecen más temprano y tienen consecuencias más graves porque los consumidores de drogas tienen cada vez menos edad
El cannabis y la "coca" provocan un aumento de los trastornos psicóticos entre los jóvenes
El consumo de cocaína y/o cannabis puede desencadenar una esquizofrenia paranoide, enfermedad mental que no tiene cura, solo puede controlarse con medicamentos.
(azprensa) Los trastornos psicóticos, asociados al consumo de cannabis y de cocaína, registran un notable aumento entre jóvenes de edades cada vez más tempranas, según ha afirmado el psiquiatra Benedicto Crespo-Facorro, ganador del II Premio Banco Sabadell a la Investigación Biomédica.
El experto reconocido por sus aportaciones en el campo de la investigación de los factores desencadenantes de la esquizofrenia, resaltó que las enfermedades mentales "aparecen antes". Este hecho es muy preocupante ya que "en estas edades las personas se encuentran en un momento de cambio y consolidación de sus relaciones sociales, hallazgo de pareja y de opción laboral, lo que puede poner en peligro su calidad de vida".
"Nuestros datos dicen que existe una alta asociación entre el debut a los episodios de psicosis y el consumo de cannabis y de cocaína", en constante aumento en España, alertó Crespo-Facorro. También constató una asociación del consumo de cannabis y la recaída en enfermedades mentales como la esquizofrenia, cuya evolución es significativamente peor en estos casos.
Crespo-Facorro ha sido reconocido con el II Premio Banco Sabadell a la Investigación Biomédica que, dotado con 30.000 euros, reconoce a los jóvenes investigadores con un currículum destacado en el ámbito de la biomedicina y las ciencias de la salud. Crespo-Facorro, de 41 años, es profesor asociado del Área de Psiquiatría y Director del Programa de Investigación del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla de Santander.
La esquizofrenia afecta al 1% de la población mundial en algún momento de su vida --en España existen 400.000 casos diagnosticados--, suele presentarse en los últimos años de la adolescencia o en los primeros de la edad adulta, y se caracteriza por un deterioro de las funciones cognitivas (lenguaje, pensamiento, percepción y emoción) y por una serie de síntomas tan distintos como las alucinaciones auditivas, las ideas delirantes o la anhedonia, esto es, la reducción o desaparición de la capacidad para el disfrute o el placer.