Para tratar esta enfermedad se deben tener en cuenta tanto las causas psicológicas como las físicas
Cerca de un 10% de la población sufre trastornos alimentarios hoy en día
Los trastornos de la alimentación, el pan de cada día para algunos.
(azprensa) Cerca de un diez por ciento de la población española sufre en la actualidad algún trastorno alimentario. Este porcentaje ha ido aumentando en los últimos años.
Los trastornos alimentarios son enfermedades provocadas por un comportamiento obsesivo relacionado con la comida. Suelen ser más frecuentes entre las mujeres, pero actualmente el número de hombres que los sufren también va en aumento. Para tratar esta enfermedad se deben tener en cuenta tanto las causas psicológicas como las físicas.
Las causas psicológicas
Estan relacionadas con sentimientos de incapacidad, depresión, ansiedad y soledad o cuando se viven relaciones personales y familiares especialmente problemáticas. Las personas afectadas, en la mayor parte de los casos, suelen haber sufrido abusos físicos, emocionales o sexuales durante el transcurso de su infancia. Pueden haber crecido en un entorno con antecedentes de alcoholismo o adicción a las drogas, o pueden haber tenido un exceso de peso y haber sufrido burlas.
Los comportamientos alimentarios pueden variar según las circunstancias de la persona en cada momento. Cuando alguién tiene la sensación de que ha perdido el control puede reaccionar de forma excesiva aquellos aspectos que se siente capaz de controlar, como es el caso de la comida, el ejercicio y el peso.
Las causas físicas
Se refieren a los cánones de belleza que la sociead establece hoy en día. Sin embargo es el propio régimen el que altera la mente de la persona al afectar a su química cerebral. Cuando una persona inicia un régimen, el cerebro libera unos tranquilizantes naturales denominados endorfinas que ejercen un efecto parecido al de las drogas a base d eopio, tales como la morfina, que hacen que la persona se sienta eufórica. Precisamente es esta euforia la responsable de que los régimenes provoquen cierta adicción.