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Niño a hombros de su padre de espaldas |
(azprensa) Los expertos señalan que la malnutrición o alteración de la misma, tanto por defecto como por exceso, es el resultado de un desequilibrio entre las necesidades corporales y la ingesta de nutrientes. Para profundizar en los problemas de la malnutrición, el papel de los pediatras en este proceso y revisar las novedades en la alimentación infantil, se ha celebrado el taller “Qué hay de nuevo en Nutrición Infantil” en el marco del XXII Congreso de la Sociedad española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP) que se está celebrando en Tenerife.
Diferentes estudios realizados en España, basados en una muestra de población general entre 2 y 24 años, indican que la prevalencia del sobrepeso y la obesidad oscila entre un 21,4 y un 26,3 por ciento, siendo en todos los casos superior en varones que en mujeres, entre los 6 y 13 años. Entre las consecuencias de la obesidad en los niños, se producen numerosos problemas como alteraciones del metabolismo lipídico, hipertensión, resistencia a la insulina, alteraciones psicológicas, complicaciones gastrointestinales o problemas respiratorios u ortopédicos.
Por ello, como señala la doctora Elisa Barrios González, “dada la dificultad para perder peso y mantenerlo posteriormente y vistos los riesgos de los tratamientos médicos y quirúrgicos, todos los esfuerzos deben centrarse en la prevención de la obesidad”. Y ha añadido que las estrategias de prevención deben dirigirse “a todos los niños y comenzar desde el nacimiento e incluso antes, controlando la alimentación de la madre durante la gestación y desaconsejando el tabaquismo”.
Los estudios también destacan la importancia de la participación de la familia como modelos de hábitos saludables y en los programas de control de peso. “Las instrucciones de los médicos solo tienen utilidad si la familia reconoce el problema y acepta la ayuda para prevenirlo. En este sentido, es función del profesional ayudar a motivar a las familias, sin enjuiciar, evitando así respuestas defensivas, provocadas por estilos más directos de afrontar el problema”, han explicado desde la SEPEAP.
Los pediatras y demás profesionales de la salud, como explica la doctora Barrios “debemos intervenir ante la sociedad para reclamar un aumento de la actividad física en los colegios y un entorno escolar adecuado que potencie la actividad física en general, por otra impulsar la creación de parques y áreas seguras para la actividad física, promoviendo desde las consultas el uso familiar de dichas instalaciones”.
Alteraciones del sueño
Por otra parte, los facultativos han señalado en el Congreso que las alteraciones del sueño en los niños son frecuentes y a menudo tienen secuelas importantes, pueden complicar muchas enfermedades y causar serios problemas tanto cognitivos como conductuales, del aprendizaje o familiares. El doctor Gonzalo Pin Arboleda, miembro del grupo de trabajo de trastornos del sueño de la SEPEAP, ha comentado que “estamos ante un problema de especial importancia al que no se ha tenido muy en cuenta en los programas de preparación de los profesionales de salud pero cuyo estudio y mejora del diagnóstico y los tratamientos supone una disminución de la frecuentación asistencial y el gasto sanitario”.
Por su parte, el doctor Ramón Ugarte, miembro del grupo de trabajo de trastornos del sueño de la AEPap, ha añadido que “la patología del sueño y sus trastornos se han convertido en un tema de gran interés para el pediatra de AP, por un considerable aumento del número de consultas, junto al aumento de la inmigración que ha generado un incremento en las particularidades en los hábitos de sueño de los niños derivados de factores culturales y económicos. Todo ello ha generado un aumento en las necesidades formativas de los pediatras en este campo”.
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