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En la variedad de alimentos se encuentra el equilibrio de una dieta realmente sana. |
(azprensa) La mitad de los niños españoles presenta sobrepeso y un 15 por ciento de ellos es obeso. Los preocupantes datos, extraídos del avance de la Encuesta Nacional de Salud 2001, han provocado la rápida reacción del Ministerio de Sanidad. Las autoridades sanitarias, además de las sucesivas campañas en favor de una alimentación más razonable y equilibrada, pasarán al terreno práctico para así reducir el avance de las grasas y los problemas vinculados al sobrepeso y la obesidad en el desarrollo de los niños españoles, informa el diario ABC.
Este sector poblacional es, junto al de Italia, el que mayor crecimiento ha tenido en cuanto a cifras absolutas de sobrepeso de toda la Unión Europea en la última década. Este hecho, que afecta a dos países que tradicionalmente han tenido una buena alimentación, ha sido provocado por el sucesivo abandono de los valores de la dieta mediterránea en pro de harinas y grasas vegetales, además de un paulatino retroceso en el control de la alimentación infantil desde el propio hogar.
Alimentos para menores de 3 años
El Ministerio, según anunció ayer su titular, Ana Pastor, articulará, a través de la Agencia de Seguridad Alimentaria, tres medidas fundamentales. La primera hace referencia a la reducción de los ácidos grasos «trans» en los alimentos para niños menores de tres años, con el objetivo de establecer desde la infancia una «alimentación lo más sana y equilibrada posible», destacó Pastor. La propuesta establecerá un contenido máximo de un 3 por ciento de este tipo de ácidos en los alimentos preparados para lactantes y postlactantes, frente al 4 por ciento que actualmente mantienen. Para llevar a cabo esta medida, que quiere ser trasladada a directiva europea para su aplicación en toda la Unión Europea, el Ministerio establecerá de inmediato negociaciones con todas las empresas alimentarias implicadas, antes de actualizar el Real Decreto que regula los preparados para lactantes.
La segunda medida será el inicio de una investigación de todos los menús infantiles que se sirven en centros escolares para determinar su idoneidad respecto a la presencia de grasas. En estos momentos, los menús infantiles son regulados exclusivamente por los Consejos Escolares de cada centro y cada vez piden más asesoramiento a las autoridades sanitarias sobre lo adecuado de unos y otros alimentos, así como de las formas de cocinarlos.
La tercera medida pasa por el etiquetado. La mejora de la información al consumidor sobre la composición de los alimentos, a través de un etiquetado más claro, completo y veraz, y la mayor colaboración con las asociaciones de consumidores son otros ámbitos en los que está trabajando el Ministerio de Sanidad. «Nuestro objetivo es que los consumidores tengan toda la información necesaria a la hora de elegir la mejor dieta y la más equilibrada», mantuvo Ana Pastor. Por ello, desde la Unión Europea se redactará un reglamento que «trata de garantizar que la publicidad que realiza la industria alimentaria acerca de las propiedades nutricionales o saludables de los alimentos sólo se realice cuando haya evidencia de su veracidad». Al mismo tiempo, la intención del Ministerio es pormenorizar con mayor precisión cuáles son los ingredientes de cada preparado infantil, para así asegurar al ciudadano la mayor información.
En estos momentos, el Ministerio trabaja junto a la Federación de Industrias de Alimentación y Bebidas de España para actualizar el acuerdo sobre alegaciones de salud suscrito hace cinco años a fin de conseguir el cumplimiento de las exigencias de veracidad en la publicidad de alimentos evitando el abuso que puede producirse.
Este anuncio fue expuesto por Ana Pastor en el transcurso de la reunión de representantes de las Agencias de Seguridad Alimentaria de la Unión Europea. Pastor propuso incluir en este encuentro un debate abierto sobre los alimentos «funcionales», también conocidos como «productos nutracéuticos», puesto que comparten características del marc
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