El maquillaje no es un buen amigo de las pieles con acné porque las sustancias que contienen las cremas colorantes obstruyen los poros.
El acné consiste en la inflamación de una glándula sebácea y el folículo piloso que está junto a ella; esta inflamación se produce por la acción de gérmenes que provocan una infección. También puede contribuyen factores hormonales, hereditarios y psicológicos, que actuan modificando la secreción de grasa y alterando la flora bacteriana normal de la piel.
Suele aparecer durante la adolescencia, época de drásticas variaciones hormonales, pero puede hacerlo a cualquier edad si responde a los últimos factores citados. Se concentra sobre todo en la espalda, la cara, los hombros y zonas con pelo.
Ciertas medidas preventivas que nos ayudarán a evitar su aparición son:
• Lavar la zona con agua tibia y jabón, por lo menos dos veces al día.
• No maquillarse
• Limpiarse la cara con lociones de limpieza sin contenido graso.
• Sea cuidadoso con el afeitado. Debe ablandarse la barba con jabón.
• No manipular los puntos negros ni los quistes, porque puede aumentar más la inflamación de la piel y el riesgo de dejar cicatrices.
• Es necesario relajarse y dormir bien.
• La exposición al sol mejora temporalmente el aspecto de las lesiones.
• Lleve una dieta sana, evite los estimulantes, dulces, bebidas gaseosas.
• Aumentar el consumo de verduras y frutas, ricas en vitamina C y betacarotenos.
• No son aconsejables las limpiezas de cutis y los "peelings"
• En caso de agravarse la extensión del acné, acudir a un dermatólogo para que indique un tratamiento más específico y acorde con la piel del paciente