La moderación en el consumo es la mejor arma de prevención
Abusar del alcohol y la comida son las principales causas de acudir a urgencias en Navidad
(Redacción TSB. Web del TSB) Los trastornos digestivos asociados al abuso de comida y bebida durante las fechas navideñas son los principales motivos de las consultas en los servicios de urgencias hospitalarios. Indigestiones, acidez de estómago o diarreas son los más habituales; pero también se dan afecciones graves, como la pancreatitis aguda.
Aunque esta enfermedad puede tener orígenes muy variados, la litiasis biliar (cálculos biliares) y el alcoholismo son causa del 80% de los ingresos hospitalarios por pancreatitis aguda.
Esta patología se caracteriza por la obstrucción del conducto pancreático que interrumpe el flujo pancreático y, por lo tanto, la secreción al duodeno de líquidos con enzimas digestivas.
Se trata de una enfermedad que se manifiesta con intenso dolor abdominal y que habitualmente cursa con una sintomatología leve, provocando un daño limitado; pero si éste persiste, las enzimas se acumulan en el páncreas y comienzan a digerir las propias células pancreáticas, lo que provoca una grave inflamación que en ocasiones puede conducir incluso al fallecimiento del paciente.
Según explica el doctor José Luis Vázquez Iglesias, presidente de la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD) y jefe del Servicio de Aparato Digestivo del Hospital Juan Canalejo de A Coruña, "además de las pancreatitis agudas asociadas a la ingestión excesiva de comida y bebida, cabe señalar la importancia de las hepatitis alcohólicas agudas producidas por consumo exagerado de alcohol.
J. L. Vázquez recuerda que "esta enfermedad puede provocar fallo hepático agudo que puede durar unos días o semana, o que puede convertirse en crónico y, en determinadas circunstancias, provocar el fallecimiento de la persona al cabo del tiempo".
Alimentos grasos y azucarados
Otra de las causas de los trastornos digestivos propios de estas fechas es el consumo de comidas con un alto contenido en grasas, cuya digestión es más lenta. El doctor Vázquez Iglesias señala que "al ser fechas en las que abundan los dulces típicos, hay, por ejemplo, muchas personas diabéticas que controlan su enfermedad de forma adecuada, ya sea mediante dieta o incluso con la administración de insulina, y que sufren descompensaciones de la diabetes, por la ingestión de elementos ricos en azúcar que no consumen de forma habitual".
El presidente de la SEPD recomienda en cualquier caso moderación como principal arma de prevención, siempre teniendo en cuenta que "en Navidad se come abundantemente y se bebe. Los médicos debemos tener sobre todo un sentido humano y reconocer que, si no se sufren enfermedades con anterioridad que puedan degenerar en otros trastornos graves, todas las personas pueden comer un poco más o beber un poco de vino o de champán, ya que hacerlo con moderación no es perjudicial para la salud".