La inhibición de las rutas de coagulación sanguínea podría convertirse en un enfoque terapéutico potencial, con una mejora en la supervivencia.
Se prueba con éxito en animales de experimentación un tratamiento contra el virus del ébola
(azprensa) Hallazgos preliminares de un estudio con animales, publicado esta semana en la última edición de la revista The Lancet (Lancet 2003; 362: 1953-58), indican que científicos del US Army Medical Research Institute of Infectious Diseases (EE.UU.) han dado un importante paso hacia una posible estrategia de tratamiento para el virus mortal del Ebola.
La fiebre hemorrágica del virus del ébola es mortal en hasta un 80 por ciento de los casos en seres humanos. El virus se cree que causa excesiva coagulación de la sangre y trombosis, dando lugar a disfunción de los órganos.
La inhibición de las rutas de coagulación sanguínea podría por ello convertirse en un enfoque terapéutico potencial para el tratamiento del ébola. Los autores del presente trabajo inyectaron a 12 macacus rhesus con el virus del ebola para inducir la fiebre hemorrágica mortal de esta enfermedad.
Nueve de los macacos recibieron un inhibidor de la ruta de coagulación (llamado rNAPc2, o proteína recombinante anticoagulante de nematodo c2), mientras que tres monos recibieron sólo el virus del ébola (grupo de control).
El tratamiento con rNAPc2 prolongó el tiempo de supervivencia y resultó en un índice de supervivencia del 33 por ciento. Esto contrastó con los animales del grupo control, de los cuales todos murieron excepto uno (cuando el estudio se completó el animal de control que sobrevivió inicialmente también murió).
Los animales supervivientes en el grupo de tratamiento estaban en buenas condiciones de salud nueve meses después de concluido el estudio. La supervivencia era más larga (12 días) para los macacos tratados que murieron, comparado con los no tratados del grupo de control (ocho días).