El agua del mar es beneficiosa, en muchos sentidos, para nuestro organismo. Pero si acompañamos a nuestros baños marinos, algunos ejercicios fácilmente practicables en cualquier playa obtendremos, además de diversión, una buena puesta en marcha de nuestro cuerpo.
1. Nadar en el mar es muy recomendable. La sensación de relajación es más acentuada porque se flota más que en una piscina; los músculos se tonifican, ayuda a prevenir problemas de espalda y favorece el sistema cardiorrespiratorio. Siempre hay que nadar en sentido paralelo a la costa y utilizar tapones si se tienen problemas con los oídos
2. Andar en la playa también es un excelente ejercicio. Hay diversas formas de hacerlo, y todas ellas reportan auténticos beneficios para nuestra salud:
- se puede entrar en el agua hasta nos llegue a la cintura. Recorrer la playa andando así implica un ejercicio excelente para todos los músculos del cuerpo, pero sobre todo para el vientre y los glúteos. Y si se hace de puntillas, se moldean las piernas desde los tobillos
- también se puede pasear simplemente con el agua a la altura de los tobillos. Así se masajean los pies gracias al agua y la arena, y se reactiva la circulación
3. Saltar las olas es una sesión de hidroterapia en la que ejercitamos todo el cuerpo