El condón femenino es una funda suave y holgada, con dos anillos flexibles de poliuretano en cada extremo; uno de ellos está cerrado y sirve para colocárselo mejor en la vagina. El anillo exterior forma el borde externo del dispositivo y permanece fuera de la vagina, constituyendo una buena protección para los labios y la base del pene durante el acto sexual.
- Es un método barrera muy útil para las mujeres que pueden contraer enfermedades de transmisión sexual y el SIDA
- Recomendable si la pareja no desea utilizar condón de látex
- Muy eficaz para evitar el embarazo si se usa correctamente
- Tienen un margen de rotura menor que el condón masculino, porque están hechos de poliuretano; además, su período de conservación es más largo, pese a condiciones de almacenamiento desfavorables
- Viene lubricado de fábrica, pero puede utilizarse cualquier tipo de aceite sin que peligre su resistencia
- Es de un solo uso