Crece la epidemia del culto al cuerpo: la vigorexia
( por Aranda, J.. Periodista.)
Fecha última actualización: 03/10/2002
La obsesión por la imagen perfecta de un cuerpo musculado, la falsa creencia de seguir una vida sana, y una baja autoestima, configuran el cóctel explosivo que da a luz a una nueva patología relacionada con los trastornos alimentarios.
La preocupación enfermiza por la imagen ya no es únicamente cosa de la anorexia y la bulimia. El trabajo se acumula para los psquiatras, que ahora se encargan de dar la voz de alarma sobre los peligros que conlleva la vigorexia, que afecta principalmente a los hombres.
Un interés compulsivo por desarrollar el músculo puede llevar a la vigorexia.
Propagada principalmente en los gimnasios, la también conocida como "el complejo de Adonis", todavía no está reconocida como enfermedad por la Comunidad Médica Internacional. A pesar de que, según un estudio realizado por el psquiatra, Harrison G. Pope, quién acuñó por primera vez el término, más de un millón de personas podrían padecer de vigorexia.
Los estudios realizados por este especialista, muestran que este desorden emocional puede llegar a evolucionar a un cuadro obsesivo-compulsivo.
La vigorexia, o anorexia reversa fue descrita por primera vez en 1993. El responsable de su existencia, G. Pope, del Hospital McLean en Belmont (EE.UU), apunta que "quien la padece no observa la realidad. Por más entrenamiento que realicen, o musculatura que consigan, siempre se ven débiles, enclenques y carentes de cualquier atractivo físico".Esta distorsión de la imagen corporal es un nexo común a todos las alteraciones del comportamiento alimentario (anorexia, bulimia, vigorexia).