Las alopecias suponen casi un 8% de las primeras consultas en clínicas dermatológicas
El término alopecia alude a la caída del pelo por cualquier causa, y deriva de la palabra griega galopex, que significa zorro. El zorro pierde su pelo de verano a otoño y desde invierno a primavera.
1- Existen numerosas causas que provocan la alopecia, algunas son tratables y otras en cambio no lo son. El dermatólogo debe aconsejarle sobre el diagnóstico y el tratamiento adecuado para su tipo de alopecia.
2- La alopecia androgénica es una enfermedad cuya única repercusión es estética. Sin embargo a veces es suficiente para afectar psicológicamente a la persona que la padece. Pero por esta misma razón, no deben emplearse nunca tratamientos para ella, sobre todo aquellos que pudieran poner en verdadero riesgo la salud del paciente.
3- En cuanto al tratamiento para la alopecia androgénica, como también sucede con otras enfermedades de difícil manejo, se distribuyen numerosos productos que son de dudosa eficacia. En ese caso, y ante todo por la seguridad de su salud, es conveniente no emplear ninguno si no es bajo prescripción médica o, al menos, tras haber consultado a su médico de cabecera.
4- No existe aún una forma de prevenir la alopecia androgénica. Los tratamientos disponibles deben utilizarse cuando el proceso se ha desarrollado, aunque es mejor la aplicación del tratamiento en las fases más precoces.