Verdades, mentiras y miedos sobre el uso del tampón.
Fecha última actualización: 26/09/2005
Los tampones, casi desde su creación, han dado lugar a un buen número de tópicos y "leyendas urbanas" algunas de las cuales perviven en la actualidad
La falta de información y el desconocimiento del propio cuerpo es el caldo de cultivo para que estas falsas creencias, tabues y miedos persistan.
Un uso correcto asociado a unas mínimas normas de higiene y cuidados los convierten en un producto seguro, fiable y útil.
A continuación tratamos de dar respuesta a las cuestiones mas frecuentes sobre el uso de protectores internos:
Utilizándolos adecuadamente, son igual de seguros que cualquier otro método de protección durante la menstruación
No pueden “perderse” en el interior del útero. La apertura entre la vagina y el útero es demasiado pequeña para que un tampón quepa a través de ella
El tampón no puede salirse de la vagina solo: las paredes de la vagina se adaptan a su forma y los músculos vaginales lo sujetan naturalmente en su sitio. Del mismo modo, el tampón no puede quedarse atrapado. Relajarse es suficiente para que la musculatura también se relaje y permita la extracción al estirar del cordón
Los tampones no causan infecciones vaginales: sus componentes han sido testados clínicamente y son compatibles con la piel. Además los absorbentes internos son productos secos y no crean la humedad suficiente para que sobrevivan microorganismos. No alteran la flora vaginal
No obstaculizan el flujo menstrual: actúan como una esponja, no como un tapón. Cuando el tampón ya no puede absorber más flujo, éste sigue saliendo de la vagina con normalidad
No pone en peligro la virginidad, porque se ajusta en la vagina a través de la apertura del himen, que normalmente es suficiente para el tamaño del tampón
Puede usarse desde la primera menstruación
Su uso no tiene nada que ver con la estatura, la edad o tamaño del cuerpo de la mujer
Los tampones no son tóxicos. Los problemas de infecciones se previenen con una higiene diaria normal. El llamado síndrome tóxico asociado al uso de tampones se ha dado en mujeres con graves problemas higiénicos, que han mantenido el mismo protector durante semanas.